Por: Nora Obregón

 

Toda Feria de Libros, por pequeña que sea, es una fiesta en la que conviven autores, libros, mediadores (padres, maestros, hermanos, amigos) y lectores. Jorge Luis Borges decía que cada libro aguarda a su lector.

 

El festejo inicia con la placentera actividad de mirar libros, para conocerlos y reconocer con cuál nos identificamos. Es un momento muy especial, porque traspasa el lado académico de la lectura, para abrir una ventana a la ensoñación y poder construir un vínculo emocional a partir de ese libro que ya no solo miramos, sino que tocamos y olemos, una experiencia multisensorial. 

Para Yolanda Reyes, la lectura es un medio para “conocerse a sí mismo, descifrarse y descifrar el mundo,[…]encontrar en los libros y en los objetos de la cultura alternativas para el crecimiento, para el diálogo, para favorecer el pensamiento y para desarrollar la sensibilidad […] leemos desde mucho antes de empezar el proceso de alfabetización (López, 2017). Un bebé ya es lector de imágenes, de expresiones, porque no solo se leen los textos.

Cuando esta actividad de mirar libros la hacemos en grupo, suceden muchas cosas, porque además de mirarnos a nosotros mismos, miramos al otro y juntos hacemos equipo, principalmente cuando se trata de textos sensibles de gran calidad literaria, con imágenes artísticas y que no se conforman con darnos recetas de lo “socialmente correcto”, o nos cuentan historias con estructuras e imágenes estudiadas por el mercado, sino que nos invitan a tener un compromiso con nuestro entorno. Yolanda Reyes propone “construir fuertes vínculos, no sólo con los libros sino con las personas que interactúan con los niños desde los comienzos de su vida, es decir, con la familia, con los maestros y con los bibliotecarios” (López, 2017). Y qué mejor oportunidad que esta fiesta de libros.   Leer más

 

 

La riqueza de una feria del libros está en la diversidad que nos ofrece: diferentes géneros literarios, idiomas, formatos, enfoques, propuestas estéticas originales, aquellos que más que darnos respuestas nos generan preguntas, ideas que actúan como espejo y nos ayudan a tomar decisiones o visualizar soluciones en situaciones de crisis, los que actúan como un gancho para seguir indagando, que nos invitan a resignificarlos a partir de nuestros haberes y saberes.

Para hacer una buena selección de libros, ya hemos recomendado en otras entradas revisar las recomendaciones de expertos en literatura infantil y juvenil (LIJ) que están disponibles en la red: Linternas y Bosques, Anatarambana, Fundación Cuatro Gatos, Revista Babbar, IBBY México / Vamos a Leer para guiar nuestro criterio de selección, conocer las novedades (http://www.formus.edu.mx/imagineria/616-anatarambana-nos-sugiere-algunos-blogs)

y los buenos sellos editoriales http://www.formus.edu.mx/imagineria/648-que-editorial-me-recomiendas. También de reciente creación la Revista CLARO QUE LEO (http://claroqueleo.com.mx), especializada en literatura infantil y juvenil.

Es necesario saber que los libros no deben elegirse por edad o grado escolar, sino por etapa lectora, gustos e intereses y que la complejidad de lectura no necesariamente tiene que ver con el número de páginas. Un libro álbum, por ejemplo, no tiene edad, siempre puede ser placentero para el lector por la belleza de sus ilustraciones, la construcción de las palabras y su propuesta de identificación o imaginación.“La lectura de libros álbumes tampoco se termina en el momento en que el libro se cierra, sino que continúa resonando en quienes participan de la experiencia” (Gómez, 2013; p. 125).

 

 

No se olviden, que a veces, los chicos cuando están entrando a la pubertad se interesan más en textos de divulgación que en los literarios y ésta, también es una buena lectura, sobre todo ahora que existe una variedad de libros informativos muy interesantes que por su estilo de edición y contenido, acercan al lector a la indagación de otros temas.

 

 

 A continuación escribimos la clasificación por etapa lectora y el tipo de libro recomendado por IBBY México / A Leer:

 

  1. Pequeños lectores (lectura de imágenes no necesariamente alfabetizada) se recomiendan libros que los inciten a moverse, tocar, mirar, preguntar, sonreír. Están construidos de tal manera que los ayudan a comprender formas literarias cada vez más complejas, iniciando con situaciones conocidas, narradas con frases breves que se repiten rítmicamente. Estos libros cuentan acciones que se desarrollan en una secuencia de tiempo sencilla y muestran detalles de causalidad. Hay libros de poemas que invitan a la representación con el cuerpo, a cantar, y bailar juegos de la tradición oral, retahílas y adivinanzas. (IBBY, 2016).
  2. Los que empiezan a leer. Leer al niño en voz alta no suple su esfuerzo, más bien lo anima a practicar la lectura, empezando por libros sencillos, con textos breves y claros, con ilustraciones que le ayuden a comprender trama simples, para después pasar, poco a poco, a otras más complejas. Los rituales íntimos en que compartimos un libro no deben abandonarse; los textos que les leemos por el solo placer de estar juntos fortalecerán su relación gozosa y permanente con la lectura. (IBBY, 2016).
  3. Los que leen bien. Etapa en la que combinan bien la realidad con la fantasía, relacionan hechos con sentimientos, buscan identificarse con personajes, vivir aventuras, conocer el mundo, sentirse mayores. Ya se han formado aficiones y gustos propios, por eso requieren —y exigen— que se respete su espacio, su tiempo y su voluntad de elegir. Toca a los adultos propiciar la lectura en libertad, mantener un diálogo constante con ellos, animarlos a disentir, a ser críticos, alentarlos a relacionar los libros con su vida, con otras lecturas y con lo que aprenden en la escuela. (IBBY, 2016).
  4. Grandes lectores. Los adolescentes que han construido una gozosa y asidua relación han hecho de la lectura una forma de encontrarse consigo mismos, y un camino para seguir construyendo su identidad. Como sentirse parte de un grupo es vital para ellos, las comunidades lectoras, presenciales o virtuales, en que pueden dialogar entre sí y proponer o defender sus ideas constituye un gran recurso para seguir avanzando en su proceso lector. (IBBY, 2016).

Pueden consultar la selección en las Guías de Libros recomendados para niños y jóvenes en http://www.ibbymexico.org.mx/images/guias/Guia_libros_recomendados_2016.pdf.

En la 36 Feria Internacional Infantil y Juvenil (FILIJ) presentaron una selección de libros para niños y jóvenes, padres y maestros, que celebra la diversidad, puedes descargarla en http://www.ibbymexico.org.mx/images/guias/CatalogoInclusionFinal.pdf.

 

Fuentes:

Gómez, María Noelia, “Acerca de lecturas, lectores y mediadores: el trabajo con el libro álbum”, Fundamentos en Humanidades, vol. XIV, núm. 28, 2013, pp. 115-127. Universidad Nacional de San Luis, San Luis, Argentina.

IBBY México / A leer. Guía de libros recomendados para niños y jóvenes 2016.

López, María Emilia, compiladora. Arte palabra, Voces en la poética de la infancia, Colección Relectura, Revista Punto de Partida, recuperado de www.imaginaria.com.ar/20/7/benteveo.htm , el 13 de febrero de 2017.

 

 

Imagen 1 de Librería Catarina Marina recuperada de: https://www.elsoldecuernavaca.com.mx/sociedad/

Imagen 2 recuperada de http://static.ow.ly/docs/AramKim_2017_ReadTogetherStayTogether_Signed_01_5Q4v.pdf 

Imagen 3 recuperada de https://linternasybosques.wordpress.com

Imagen 4 recuperada de  http://librosdelzorrorojo1.blogspot.mx/2013/09/la-esperanza-es-una-nina-que-vende-fruta.html 

Imagen 5 recuperada de https://laventanalibreria.com/tienda-literatura-juvenil/20109-atlas-del-mundo.html